
De Ramón María Narváez sobresaltaba su fama de bruto, dictatorial y cabezota, a raiz de estas caracteristicas les contare las siguientes anécdotas acontinuación:
En un Consejo de Ministros que él mismo presidía, uno de los ministros afirmo que antes de firmar una disposición especifica él se cortaría la mano derecha, a lo que Narváez respondió: "Usted no se cortará ninguna mano, con la derecha firmará la disposición y con la izquierda me tocará usted los pelendengues".
Esta es una anécdota más conocida, y ocurrió en sus ultimos momentos de vida, cuando el sacerdote fue a confesarle le preguntó si perdonaba a sus enemigos, y la respuesta de Narváez fue la siguiente: "No puedo perdonar a ninguno porque los he matado a todos"
1 comentario:
Hola!!! tengo curiosidad por saber donde habeis sacado las anécodtas, de que documento? por favor, un saludo
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