
El primero que ocupo el cargo de presidente fue Figueras, que llegó a estar tan harto de los conflictos políticos que un día sin pensarlo dos veces se marchó de su despacho y se fue directamente a París. Poco tiempo antes de esta acción congregó a sus partidarios y adversarios y les dijo solemnemente: "Señores, estoy hasta los cojones de todos vosotros".
El segundo presidente fue Pi y Margall, quien describió de la siguiente forma las decepciones que le había dado la política: "Han sido tantas mis amarguras en el poder, que no puedo codiciarlo. He perdido en el gobierno mi tranquilidad, mi reposo, mis ilusiones, mi confianza en los hombres, que constituía el fondo de mi carácter. Por cada hombre agradecido, cien ingratos; por cada hombre desinterasado y patriótico, cientos que no buscaban en la política sino la satisfacción de sus apetitos. He recibido mal por bien.."
El tercer presidente fue Nicolás Salmerón, él dimitió de su cargo debido a sus principios porque no pudo firmar una orden de asesinato. En efecto, en el mausoleo del cementerio de Madrid donde está enterrado se puede leer: "Abandonó el poder por no firmar una sentencia de muerte."
El cuarto presidente fue Emilio Castelar. En el momento en que se hizo cargo del poder ejecutivo dijo en un discurso en las Cortes: "Para sostener esta forma de gobierno necesito mucha infantería, mucha caballería, mucha artillería, mucha Guardia civil y muchos carabineros."
La inestabilidad de la primera república fue grandísima, pero todavía se puede exagerar y así lo hizo la prensa francesa que estaba completamente en contra de la primera república española. En un periódico francés se pudo ver la siguiente noticia:"Se va restableciendo la tranquilidad. Hoy no han sido asesinados más que tres generales y un obispo. En Sevilla, fueron apedreados unos extranjeros. Pi y Margall amenazó a Castelar con un revólver. El ex alcalde Rivero se naturalizó alemán."
1 comentario:
Me ha ayudado mucho
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